Beatriz Vallejos (1922–2007) fue una poeta argentina nacida en Santa Fe. Su obra se caracteriza por una voz contenida, austera y profundamente sensible al paisaje y al tiempo. Vivió buena parte de su vida en San José del Rincón, cerca del río Paraná, y esa cercanía con la naturaleza, el agua y el silencio atraviesa toda su poesía. Además de escritora, fue artista plástica, y esa doble pertenencia se percibe en la manera visual y precisa con que construye imágenes.
Su poesía es breve, reflexiva, sin ornamentos, con una marcada influencia oriental (sobre todo del haiku y del pensamiento chino antiguo). No le interesaba la grandilocuencia ni el lirismo exagerado: escribía para nombrar lo esencial, lo mínimo, lo impermanente. Muchos de sus textos son meditaciones sobre la vida cotidiana, la muerte, la memoria, el río y el lenguaje mismo.
Aunque fue publicada por editoriales locales y reconocida en su entorno, su obra sigue siendo poco difundida fuera de ciertos círculos literarios. Sin embargo, quienes la leen descubren una voz original, muy distinta del tono dominante en la poesía argentina del siglo XX.
Siete poemas breves de Beatriz Vallejos
Mudanza
en un cajón de manzanas
puse libros
en un cajón de abejas
poemas sueltos
tanto empeño
para no partir
…
Relatividad
de la distancia
entre la semilla
y el sol
comprendo
que todo es posible
…
Breve brisa
si se mueve la hoja
el jardín aquieta
…
El diáfano
hay un sitio en la Tierra
no hay un sitio en la Tierra
pero entonces el diáfano canta
¿has oído cantar el diáfano?
…
Chuang Tze
tan cerca,
tan apenas tan cerca
o lejanísimo, tan solo…
posado en una mariposa
…
De la punta del bambú
en la punta del bambú un tordo
flexible la caña cimbra
la proximidad de la tormenta
…
¿Por qué me compadezco? (fragmento)
vibraba de abejorro la mañana
y era un sentido de la vida
Redacción editorial

