Poemas de la periodista y poeta Adriana del Carmen Torrealba

Adriana del Carmen Torrealba Chacín nació en Maracaibo, estado Zulia, el 27 de agosto de 1980. Es Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso, egresada de La Universidad del Zulia (2003). Cuenta con estudios de postgrado en Periodismo y Educación..

Su trabajo en medios de comunicación e instituciones venezolanas, ha sido reconocido con el Premio Regional de Periodismo Deportivo Andrés Roderick (2006), en el estado Bolívar; Premio Regional de Periodismo Institucional Livia Gutiérrez (2010), y Premio CNP, mención Reportero Integral Noel Grisanti Luciani (2024) en el estado Monagas, entre otras distinciones.

La literatura enriquece su léxico y su alma. Fue Presidenta del Círculo Literario Juvenil de la Asociación de Escritores del Zulia en el período 2002-2005. Ha participado en recitales, talleres y concursos literarios nacionales e internacionales, obteniendo el reconocimiento de las instituciones de cultura y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura en Venezuela.

Actualmente es integrante -cofundadora- del Grupo Literario Voces del Turimiquire, de Caicara, municipio Cedeño del estado Monagas. E integrante de la Asociación de Escritores Monaguenses, Asoesmo.

Desarrolla la lírica y la narrativa. Ganó el 1er lugar del Concurso poético “Día Internacional del Libro y el Idioma 2025”, celebrado por Asoesmo. Sus poemas han sido publicados en la Antología de la Asociación de Escritores del Zulia “Efigies de tinta» (2005), Antología de la Asociación de Escritores Monaguenses “Pensares» (2025), plaquettes y medios impresos regionales. Es prologuista del libro “Entre encuentros y desencuentros” (2025), de la poeta zuliana Patricia Josefina Guevara Sánchez.

POEMAS

Soledad

Mezquina tripulante de vagón sin sentido

soledad, triste, serena, sin rostro ni amante.

Máscara infame del hombre desasistido

Sepulcro del alma, caldera del corazón errante.

Acabar contigo, sin pena, quisiera ahora;

deslastrar mi cuerpo de la agonía, de tu presencia,

terminar con los segundos dependientes de las horas,

pero sería fulminar poco a poco mi esencia,

caminar como ave hacia al abismo que confunde el aire,

retroceder el tiempo y borrar lo antes vivido,

subir alto y tocar con las manos el sol con las manos,

para quemarme con la luz del día,

negar que ante Dios y los hombres he existido

y que sin ti, soledad, hoy o mañana moriría.

***

Ecología

Lirios vacíos en bosques inundados

veletas que simulan lo frágil de una flor de loto,

escamas sangrientas que escapan del frío,

se consumen en la desdicha de no reconocer su origen;

caracolas en fiesta divisan el culto

de seres diminutos que entre sí se prodigan;

la ecología se hace necesaria

para escarbar en los túneles polvorientos de la memoria.

Silencio y caricias se ausentan de la estancia,

viven la biología de sus ansias y

la escaramuza de sus eternos ladrillos.

Cruzadas heroicas de valiente vena

miradas ocultas que observan y se autocritican

basura que adorna y transforma el sabor del estiércol;

chubascos que erigen la edificación de la pena

y astillan en segundos la redención de un alma buena.

***

El amor

El amor…

… dos ángeles colgados en el cielo,

jugando a ser pescadores,

enredándolo todo en sus anzuelos.

… dos rosas tomadas de la mano

sosteniendo el impulso,

magnetismo de cuarenta días y tres horas de deseos.

… dos sillas solitarias y húmedas por el suplicio,

apartadas y tan cerca.

… dos, porque aunque uno es el amor,

dos son las almas que se juntan para saciar sus ansias

y entregarse sin medida de tiempo y espacio.

***

Luna

Lejos o cerca de los ebrios árboles nocturnos

tu silueta desdibuja mis formas,

el contorno de hace rico en especies y lujos,

las estrellas reposan atentas.

Las calles de arena y asfalto persuaden,

son espejos que silentes se hacen cómplices;

el viento amigo fragancias suaves trae,

mis manos juegan como dulces cóndores.

Tu quieto regazo cubre mi cuerpo

que inquieto y primitivo de ti escapa,

pero me alcanzas y sigues justo allí,

cómo cada sábado, como cada domingo,

cómo cada noche en la que te admiro y

corro entre los árboles,

y me coloco debajo de las ventanas…

siempre tu luz me alcanza y me hace ver de nuevo,

como la doncella que se oculta

de las sombras de la luna.

***

Grandilocuente

Aguardas silencioso en la sala de los retos,

Erguido frente a otros mostrando tu nombre,

Traes sed de amantes y buenas historias,

Algún poema de alguien que avizora norte.

Entre líneas de tinta y papel configuras,

Espejos de verdades o mentiras no descritas,

Juegas con palabras a la vida y pronto ganas,

Todos reaccionan a tu buenaventura o desdicha.

En ti, carísimo, el mundo se vuelve infinito,

Te paseas por el pasado, presente y futuro,

En lugares extraños que reconozco míos

Figuras cercanas cuyo nombre no aseguro.

Das explicación de todo cuanto sucede

Y el mundo ante tus historias se estremece

Horas suelen parecer segundos fugaces

Y el pasar de tus hojas, declaración de temple.

Visitarte es amarte hasta la hora de la muerte,

Suerte de hallarte inconsistente o inerte,

Aún así la riqueza de la palabra en ti expresa

Libro de grave portada, de sutil y gran entereza.

***

Descubro

En el relato de tus ojos

veo la puesta del sol y de todos tus enojos,

la brisa que te impulsa y delata tu sonrisa,

acaricia tus emociones y te envuelve en la niña de ellos,

rozagante rostro.

Brillantes, brillantes,

marcados por las olas y la mar dorante,

entregados a la belleza y delirio del amante,

sutileza de una prenda de escarcha y abrigo,

frescura anhelante.

Emprendidos en tu cuerpo se entregan al mío,

pacientes y burbujeantes,

vacilantes con destino,

el regalo perdido de mil manos

y unos tantos hombres enamorados.

Caricias reducidas al gesto palpitante del momento,

y se dibuja el agua y su textura, la magia del instante,

mar, arena, espuma, caracolas abrazantes,

el sol moldea la luna vigilante,

y los segundos de pasión, la perla que a ti entrego.

Vida sin detalles, construida de ellos,

se desviste la idea de seguir creyendo,

no existe temor alguno,

el pincel de nuestras formas

idealiza nuestros sueños.

Redacción editorial

2 comentarios en “Poemas de la periodista y poeta Adriana del Carmen Torrealba”

  1. Tus letras inspiran. Continúa por esos sueños dibujados en un alba del alma nocturna. Se te admira Adriana mujer como pocas. Un abrazo fraterno

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