Nacida en Maracaibo, estado Zulia, el 19 de julio de 1974, cursó parte de su educación primaria en São Paulo, Brasil, y culminó sus estudios de bachillerato en el Colegio Antonio Rosmini. Desde temprana edad se sintió atraída por el arte, incursionando primero en la danza, y más adelante en otras formas de expresión como la pintura y la poesía. La escritura llegó durante la adolescencia como una herramienta de afrontamiento emocional y autorregulación, convirtiéndose en un refugio íntimo y constante.
Estudió Psicología en la Universidad Rafael Urdaneta, carrera que cursó mientras fundaba la escuela integral de arte flamenco Color de España en 2001. Durante más de una década se desempeñó como directora, profesora, productora y coreógrafa, llevando sus creaciones a escenarios emblemáticos como el Centro de Bellas Artes y el Teatro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez.
Obtuvo el título de Psicólogo, una Maestría en Psicología Clínica y una especialización en Salud Mental en la Universidad del Zulia. Además, ha complementado su formación con estudios en Neurociencias aplicadas y diversas áreas de la Psicología. Su pasión por el arte, la escritura y la divulgación del conocimiento humano y científico se refleja en su trabajo diario y en su presencia activa en redes sociales.
Es creadora del espacio radial Sanamente, transmitido por la emisora Con las pilas puestas, donde comparte reflexiones y saberes desde una mirada integradora de la salud mental. Actualmente, trabaja en la publicación de su primer libro de la mano de la Editorial J. Bernavil.
Escribo —dice— a los afectos, a las transiciones evolutivas y a las memorias que nos definen. A los hijos, al ocaso de los padres, al hogar, a los amores de juventud, a la adolescencia, la niñez, la adultez, y a las necesidades profundas del ser humano en su camino hacia el bienestar. Mis letras nacen de la emoción, del interés por la experiencia humana, y se transforman en poesía a través de la estética del lenguaje.
Poema 1 — Allegra
Déjame…
Darte los besos que hacen cantar a las gaviotas
y sorprendernos con las monarcas de la tarde…
Déjame trenzar el mar de tus cabellos
y adornarlo de tus lazos amarillos.
Déjame reposar en la tersura de tus pequeñas manos,
y en las lunas de tus ojos olivados,
mirar alegre tu futuro por venir.
Prestarle dos nubes al cielo
y jugar a que la vida en ellas recorremos.
Que en tu alma se selle el amor de mis abrazos,
y no se olvide del instante de mi voz.
Nadie sabrá de los segundos de tus risas,
ni las chispas de tu belleza encendida.
Déjame ser quien más te ame
cuando aún me sientes amiga,
y sea un refugio mi mirada.
Déjame grabar tu niñez en mis memorias
cuando aún no empiezas a abrir tus alas…
Poema 2 — El Árbol de los Pájaros Blancos
Vestido de plumas y remanso,
como esperando verme pasar,
aquellas aves hacían del verdor
un gran suspiro de luz…
Casa y quietud.
Puntillismo acromático,
que en cada atardecer
enciende memorias casi extintas
del jardín de la inocencia,
donde jugaba la alegría.
Pájaros blancos, inmóviles,
me seducen a pensarlos
y, en medio del invento de una agenda,
acudir al sosiego que nos debemos.
Llueve sobre el árbol de los pájaros blancos.
Ni un trinar se escucha a lo lejos.
Poema 3 — Frente de Estrellas
Llegas,
y el adiós de las tardes se tiñe de ti…
Se asoma el costado de la noche del alma
y violáceos entornos desvisten despacio la conciencia,
mecida con cada respiración.
Minúsculos estímulos giran el
polvoriento cerrojo de mis bosques encantados,
donde esperaron dormidos los secretos de los dos.
Se acercan las luces de nuestras lejanas galaxias,
cruzando los puentes rotos
que tu voz se esmera en reponer.
Y entre la sombra de los árboles de mayo
y el mismo cielo que antes nos miró,
late tu inmensidad, llena de historias de dicha y de espera.
Hemos de encontrarnos en el silencio,
un sueño insistente sin canción,
flores que no se pronuncian…
¿Qué serás ahora en mí?
Certeza de lo extinto,
consuelo del presente.
Y yo,
un lugar en tu frente de estrellas.
Poema 4 — Los Últimos Besos
Los últimos besos
saben bien de un adiós.
Labios temblorosos
suplican la chispa
de los que no verán.
Besos que ya no quieren guardarse.
El segundero recuerda volver a bendecirles la existencia
para cuando ya no estén para amarte.
Ya no se aprieta más el paso.
Las blancas cabelleras declaman suavemente los designios de la vida.
El amor solo,
se mece en el patio de la casa,
y la vieja mata de mango les ve desde arriba,
mojando el pincel de la añoranza…
Vuelve el instante de sus memorias.
Un perfume de arepa y café inunda la casa de Neris.
Cuerdas de un cuatro con alma propia que nunca calló…
Te contaba de alegría, esperanza y el dolor.
La música de Don José…
Becerro, becerro,
con una pena en el alma,
abre la puerta al tranquero
pa’ que la pena se vaya…
El viento sopla muy lejos
las fechas de sus días.
Arena de un camino lleno de huellas que me niego a perder,
ni los últimos besos de su amor.
Poema 5 — Polvillo de Astromelias
Corre, polvillo de astromelias,
que está llorando tu casa,
el reino de tu magia,
lienzo de tus locuras descalza…
Se apaga el latido de su alma,
mirando perdida los rincones vacíos
y el silencio de las obras colgadas de tu amor.
Fantasías de té y mesas lazadas,
el juguete de tu celeste infancia.
Ya las velas no enamoran
de madrugada.
El vuelo de los años fue apagando
las notas de una radio en la cocina que nunca dormía.
Cuartos teñidos de gris
ven pasar las gaviotas hacia el lago.
En mi pecho, sus flores se han quedado guardadas.
Mi casa tenía vida,
la vida que fue.
Hoy respira y tararea
una canción del ayer.
Espérame…
Te llevo el cobijo que me supiste dar,
las risas de mis tertulias,
las batallas de mis niñas
y la luz que se esconde
en los bolsillos de mi esperanza.
Poema 6 — Pensamientos
Allá… donde empieza a titilar una idea
y la emoción traspasa al que te guarda
entre las cálidas mareas de su vientre.
Allá… en los confines de tu galaxia,
diminutas estrellas te susurran del mundo
cuando, inocente del universo que te aguarda, ya
empiezas a escuchar.
Memorias que irán esculpiendo las formas
de tus oscuros y grandiosos pensamientos.
Los que ocurren y los que creas.
Hace mucho tiempo atrás,
en los finos caudales de tu génesis, yacía la fuente de tu energía y reacción…
Y vastos y soleados campos verían germinar apacibles
los finos trazos de tu conciencia.
Redacción editorial


Siento una emocion tan grande y orgulloso de ti mi amor por todos poemas que expresas aquí y cada palabra llenas de alegría y felicidad enhorabuena !!
Como siempre te he dicho, qué bello cómo escribes! – Todos estos poemas estan preciosos… Gracias por compartirlos! ❤️ – Eres Arte Cristi.
Me inspira tanto ver a otras personas que vienen de mi mismo país tener tanto talento. Unos poemas increíbles has podido componer, los cuales me hacer recordar momentos claves en mi vida que nunca me dejarán. Gracias, por llevarme devuelta a esos momentos en los que no pensé que la vida no podía ser mejor, esos momentos cuando pensé que la vida no podía ser peor, y, los más importantes, los momentos que aunque un día me parecían de lo más mínimo, hoy me han hecho quien soy.
Excelente, el talento debe expresarse y manifestarse de todas las maneras posibles. Enhorabuena colega!