María Andrade es una poeta contemporánea cuya obra se distingue por su sensibilidad, fuerza interior y mirada profundamente humana. Residenciada en Chile, sus versos exploran temas como el amor en todas sus formas, la identidad en tiempos de hipervigilancia digital y la resiliencia emocional frente a un mundo cambiante. Su estilo es directo y evocador, con imágenes potentes que transitan entre la ternura, la pasión y la introspección. Andrade escribe con una voz que se entrega sin reservas, defendiendo con claridad el derecho a la intimidad, al deseo y a la libertad interior. En sus poemas, el lenguaje se convierte en refugio, en resistencia y en una forma de autenticidad.
Poema 1: Si me entrego
Si me entrego
me entrego sin duda
aunque el mundo
parezca desafiante
sé que en tus brazos
encontraré alivio.
Si me entrego
me entrego en llamas
ardiendo en pasión
y en deseo
sin temer las cicatrices
del pasado.
Si me entrego
me entrego desnuda
mostrando mi alma
sin tapujos
sin miedo al juicio
ni al rechazo
porque sé
que en ti
encuentro mi refugio.
Si me entrego
me entrego sin reservas
aunque el camino sea incierto
contigo a mi lado
los temores se desvanecen
en un vuelo cierto.
Si me entrego
me entrego a ti
completa, sin mentiras
sin máscaras
ni disfraces
confiando en tu amor,
eres mi puerto,
mi paz.
Poema 2: Navego entre médanos
Navego entre médanos,
aceros infernales
y un mar de intuitivas emociones.
Siento la furia solitaria cada día
y vos ahí,
intermitente,
única atalaya que me inspira,
voz que me guía.
Diosa luz
en medio de mis tinieblas,
pariendo a borbollones
libélulas,
girasoles,
y la presencia
de vos en mí.
Poema 3: Un segundo basta
Un segundo basta, es mucho.
Mientras llegas,
bordo tu risa,
juego con las lágrimas del sol,
seduzco las nubes mudas
en el infinito instante.
Mientras el colibrí escapa,
indoblegable como un acorazado,
y transita la mar de los cielos,
el viento calla,
bandadas de rosas
escoltan su vuelo.
Un águila compasivo
lo invita a su lomo.
Largo camino
para entregar con su canto
cuatro palabras y una postdata:
—en la espera
paciente por vos—
Poema 4: Mundo panóptico
Mundo panóptico de
algoritmos que se entrelazan
en un jardín de flores digitales,
mar de datos y códigos acompasados,
río de palabras seductoras.
¡Cuidado!, me alertan los miedos.
Resiste sus asechanzas, aunque
la identidad viva en jaque
por el Argos Panoptes
que todo lo cree ver.
Y ante su mirada indiscreta,
mi psique sigue siendo mía.
Mis secretos indescifrables,
amurallados, fieles tamices
a intrusos.
Y aunque el panóptico me vigile,
los zorros algoritmos me escudriñen,
sigo siendo dueña de mi identidad y secretos.
Y nadie, nadie podrá arrebatármelos.
Poema 5: El amor tardío
El amor tardío
estremece dos cuerpos
y la mirada se remoza.
¿Quién dijo que el amor se despide con los años?
Surge con fuerza indoblegable.
La intuición
se agudiza con ojos de cielo
y el gozo se siente.
Dos raíces irreverentes copulan
—la pasión eterna—
la miel se desborda
como un aluvión de sus entrañas.
Redacción editorial


Letras que transpiran una sinceridad que sustituyen las palabras vacías del ser humano de hoy.
Dios permita sean fuente de aguas inagotable.
Un regalo para el alma y una luz para la cordura, la poesía de Maria Andrade.
Para mi fue un placer pasearme entre estás sentidas y contundentes lineas.
Felicidades 👏🏻