Samira Vhal (@samiravhal) nació en Caracas, Venezuela. Creció entre cuentos y libros desde muy niña despertando su curiosidad por las historias, especialmente las de fantasía y los clásicos. En la adolescencia sintió la necesidad de comenzar sus propios escritos, descubriendo el poder de los versos. Es profesora de Geografía e Historia y la poesía es la columna vertebral de su manera de habitar el mundo.
Cantares secretos
Temo al silencio que arrastra el río,
porque mi orgullo también muere
como el vasallo que rinde su espada.
No es deseo lo que guarda mi alma
sino el amparo que mi mano transpira,
al ser una dama que calla obligada.
Que hable el agua si mi boca cede,
que el espino corte lo que no confieso,
por cada vez que mis ojos y su andar se cruzan
haciendo de mi una gélida rosa.
Emisaria del silencio
Hay un dolor de piel y cenizas
donde mi cuerpo se desarma,
como última sombra, me confina.
El corazón por fin sin prisa
no reclama alivio ni ausencia,
y como un cuervo clavado al suelo
devora mis detritos en silencio.
¿Y qué sin ti no sufro y lloro?
Si soy sal del mar que te arrastra,
hacia el fondo de un tacto antiguo
y de una muerte que no nos salva.
Allí, la piel que se volvió ceniza,
no tiene memoria, dolor, ni cuerpo.
Es solo un hueco con tu forma,
en el que mi amor se quiebra.
Posada Andaluza
Nacer es ser flor en medio de la espina
arder bajo el día, aquí en Andalucía,
amar como poetas, con la boca quemada
fundidos en el roncar de una vieja guitarra.
Por si el tiempo se vuelve una grieta
y nuestra pena nos reza una queja,
dejemos el alma al galope sobre la arena,
para morir de sed en la libertad de esta tierra.
¡Ay, Andalucía, oda de mis cantares!
me rendiré de amor en tus azahares,
y en el júbilo de engendrar la vida
que recibirán tus brazos de madre.

