Vanessa Montañés (València, España) es escritora, mediadora cultural y creadora del proyecto INTERSTICIA, un laboratorio de escritura, memoria y creación colectiva. Su trabajo explora los vínculos entre literatura, territorio, identidad, cuidados y memoria emocional.
Ha recibido diversos reconocimientos literarios, entre ellos el Premio Relatos por la Igualdad de L’Eliana, el Premio Libro Fórum Valencia de Microrrelato, el tercer premio de poesía de los Jocs Florals Vallcarca y el segundo premio del Certamen Mujer, Voz y Lucha.
Compagina la escritura de narrativa, poesía y ensayo con la coordinación de talleres y proyectos culturales. Su obra transita entre la intimidad, la observación social y la búsqueda constante de belleza en lo cotidiano.
Actualmente desarrolla nuevos proyectos literarios y artísticos desde València, manteniendo un fuerte vínculo creativo con Galicia y el ámbito de la mediación cultural.
1. CARTOGRAFÍA DEL SILENCIO
Hay ciudades enteras
escondidas en una lágrima.
Calles que nadie recuerda,
portales donde aún respira la infancia,
esquinas que conservan el eco
de quienes se marcharon.
A veces camino por dentro de mí
como quien vuelve a una casa abandonada.
Encuentro ventanas cerradas,
fotografías cubiertas de polvo,
palabras que nunca pronuncié.
Entonces comprendo
que la memoria no es un lugar.
Es una brújula rota
que sigue señalando el corazón.
Vanessa Montañés
2. LAS QUE CAMINAN
Caminan.
Aunque el mundo insista en ponerles peso
en los bolsillos del alma.
Caminan.
Con los nombres de sus madres,
de sus abuelas,
de las mujeres que llegaron antes.
Caminan.
Sobre el asfalto, sobre la tierra,
sobre los restos de antiguas derrotas.
No buscan llegar.
Buscan existir.
Y mientras avanzan,
van dejando detrás de sí
un sendero invisible
para que otras encuentren el camino.
Vanessa Montañés
3. MANUAL PARA SALVAR UNA ESTRELLA
Si encuentras una estrella caída,
no intentes devolverla al cielo.
Escúchala.
Pregúntale cuánto pesa la soledad.
Cuántos siglos tardó en aprender
a brillar entre la oscuridad.
Las estrellas heridas
no necesitan héroes.
Necesitan refugio.
Una mano tranquila.
Un lugar donde descansar.
Después,
cuando vuelva a encenderse,
ella sola encontrará el camino.
La luz siempre recuerda
de dónde viene.
Vanessa Montañés
4. ORRIOLS
Mi barrio no aparece en las postales.
No presume de monumentos.
No sale en los folletos turísticos.
Pero guarda algo más valioso.
La vida.
La vida que compra pan cada mañana.
La vida que se saluda desde los balcones.
La vida que resiste.
Aquí conviven acentos, países, memorias.
Aquí los niños inventan futuros
entre plazas y porterías.
Orriols no es un lugar perfecto.
Es algo más difícil.
Es un lugar real.
Y quizá por eso
sigue latiendo.
Vanessa Montañés
5. DESPUÉS DE TANTA RABIA
Después de tanta rabia
llegó el silencio.
No como una derrota.
Como una tregua.
El mundo seguía siendo el mismo.
Las heridas seguían allí.
Pero algo había cambiado.
Comprendí que la paz
no consiste en olvidar.
Consiste en seguir caminando.
Con las cicatrices abiertas al sol.
Con los recuerdos ocupando su sitio.
Con el miedo sentado a un lado.
Y aun así,
seguir adelante.
Porque vivir
también es una forma de resistencia.
Vanessa Montañés

