Poemas del escritor venezolano Ernesto Marrero Ramírez

Ernesto Marrero Ramírez es poeta, cuentista y ensayista venezolano. Licenciado en Administración y Magister en Filosofía práctica de la Universidad Católica Andrés Bello. También realizó estudios superiores de Psicología Existencial en la Universidad de Winner en Lima, Perú, y Psicología Analítica en el Centro de Estudios Junguianos en Caracas, además de Narrativa Contemporánea en la UCAB. Es miembro de la Sociedad Venezolana de Filosofía y Director de Cultura del Círculo de Escritores de Venezuela. También es profesor universitario, investigador, conferencista, asesor gerencial, locutor, productor de micros radiales y articulista sobre temas filosóficos, biográficos y existenciales. Varios poemas de su autoría se han traducido al francés y al ruso, también ha recibido menciones honoríficas internacionales.

Algunos de sus libros son: El pececito que quería ser humano, La leyenda del sabio de la montaña, Y ahora… ¿por dónde empiezo?, Cuando tenga tiempo, empiezo, Pasajes secretos del alma, El Futuro nos Alerta, Quisiera contarte algo, El jardín de la existencia, El tiempo y su legado, Fragmentos de impermanencia y Entre dioses y mortales.

Reloj, testigo mudo de la Impermanencia

En el silencio etéreo de mi habitación

un reloj marca el incesante paso

de minutos que desaparecen.

Cada tic-tac, eco perenne que se aleja,

un recordatorio del galope de la vida.

Sus manecillas giran, volando en un ciclo eterno

… cantan el himno de las horas fugaces

Este reloj, testigo mudo de la Impermanencia,

se ríe de mis planes futuros

y en su esfera cuenta historias

de anhelos, logros y desdichas

Cronos, ladrón astuto y sigiloso,

roba mis instantes, puertas y calendarios,

siega mis ilusiones con su guadaña.

Él me deja con valiosos recuerdos

y la enseñanza de que la vida, como este reloj,

mantiene su indetenible ritmo

Así, al sentir el bombeo del corazón del tiempo

advierto la urgencia de vivir a plenitud,

porque el reloj no se detiene

por un lamento ni por una súplica.

Solo me enseña que el esperado mañana

es jardín de incertidumbres  

y el ahora…  mi única certeza 

De mi libro: Fragmentos de Impermanecia

Lecciones

He caminado veredas de incertidumbre

donde las piedras son puñales.

La vida, maestra de tiempos duros,

me instruye con cada clase, con cada lección.

He sentido el frío viento de la ignorancia,

el furor por las lenguas de hielo

la hipócrita toxina del falso verbo

el aliento mortal de la injusticia

las voces de pólvora del autoritarismo

y la soledad, que juega con la desilusión.

Los golpes que la vida me ha otorgado

son tragos que embriagan mi alma,

símbolos que debo descifrar

en el corto periplo de mi existencia.

Acepto los diluvios que inundan mis sueños

los días de humo, las noches sin luna.

Cada experiencia es un pincelazo en mi lienzo,

colores de dolor, trazos de crecimiento.

Ahora intento ver un regalo en las heridas,

como un sendero que se refleja en mi mente

y me conduce al Sabio de la Montaña,

al ermitaño de aquel recordado libro

que aún se esconde en mi inconsciente.

Aprendo a soltar las macizas cadenas del apego

a transmutar el sufrimiento en porvenir,

como un alquimista de emociones.

Porque en la aceptación mora la paz

y en cada desafío, una nueva cima que escalar

Poema inédito

Mis poemas

Escribo poemas de mi vida

con versos de concreto

que a veces me golpean.

Ellos me miran y tratan de explicarme

lo que no entiendo

o lo que no quiero entender.

Unos me sumergen en su ritmo 

y nado entre sinestesias, hipérboles,

anáforas y aliteraciones…

traen sus cantos del Olimpo

o sus lamentos del Tártaro.

Otros se van cuando llegan,

como aves fugaces 

rozan mi teclado y desaparecen

en el árbol del olvido eterno.

Al final me embriagan

con el licor de sus letras

… y me seducen a escribir

Poema Inédito

Sonambulismo

¡Cuánto agobia la estridente voz

del ojo miope que simula sapiencia!

De aquel que moldeado por la arcilla

repite los sinsentidos que el sistema

inculcó en su cavernario cerebro.

De aquel que asesinó

a la creatividad y a la cultura

con la daga de la indiferencia

Sus verbos son gemidos,

estruendosas lenguas

que carcomen mis tímpanos

y exacerban mi hastiado corazón

que anhela una expresión consciente.

Ellos son los sonámbulos del sendero,

aquellos caminantes errabundos

que bailan al ritmo de la danza cotidiana.

Sus palabras son vacías, pueriles,

mercantilistas o resentidas,

tan inestables como ruinas

que se desmoronan con el viento

Y como borrachos delirantes

se tambalean por las calles de la vida

hasta caer en la fosa sin retorno,

a la que llegarán sin haber contemplado

el horizonte existencial…

Donde emerge y muere el sol.

…donde late la conciencia

De mi poemario: El tiempo y su legado

Impermanancia

Pasan los años, y la ola del tiempo avanza

sobre el océano de la incertidumbre.

Pasan días, meses, años y centurias,

y la esfinge del destino se presenta indetenible.

Pasa la primavera, el verano, el otoño y el invierno,

brilla el sol y luego se oculta, las hojas se secan y caen,

y una brisa helada empaña nuestros corazones

Pasa un reloj y luego otro, las manecillas marchan

y nadie, nadie las puede detener.

Pasan los circos, pasan los desfiles carnavalescos

y las máscaras yerran lastimeras, desorientadas,

todas disfrazadas de confianza

…de mentirosa certeza

Pasan los pensamientos, los símbolos y las letras,

pasan las inspiraciones más profundas

y también los días estériles, inertes,

los días de lucha contra la tirana sociedad

que subyuga con sus tortuosas rutinas e injusticias

… también eso pasa

Pasan los días y las noches, las lunas y los insomnios,

las risas y las tormentas, las palabras y los silencios,

las mentiras y las verdades,

pasan las cosas… todo pasa

Pasa la infancia, la juventud y llega la vejez con sus dolencias,

llega la piel resquebrajada y las mejillas flácidas,

la visión nublada y la espalda encorvada,

llega el cansancio y los lamentos pretéritos

… llega el final de la jornada

Pasa una existencia, una vida que se extingue como una llama,

una vida que se desliza hacia el laberinto de la eternidad…

Y quedarán marcadas sus huellas en el polvo de la historia:

inseguras o firmes, ligeras o pesadas, falsas o sinceras.

Y quedará, tal vez, una imagen, un suspiro o un triste mausoleo

Todo, todo pasa en esta vida

             …solo quedan los recuerdos

De mis poemarios: Fragmentos de Impermanencia y El Tiempo y su Legado

Redacción web

3 comentarios en “Poemas del escritor venezolano Ernesto Marrero Ramírez”

  1. Magaly Salazar Sanabria

    Los poemas de Ernesto Marrero dejan huella en nuestro universo espiritual porque nos introduce en indagaciones y reflexiones de. esa índole. Felicitaciones para este excelente escritor. Gracias y felicitaciones a la editorial Bernavil por esta publicación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
Escanea el código
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?